viernes, 10 de julio de 2009

Ajedrez

Esto es la vida:

un juego de ajedrez

entre Dios y el hombre.

Dios comienza con sus 16 piezas

el hombre comienza con:

una torre, un caballo,

un alfil y la mitad de sus peones.

Le falta la reina,

además de comenzar en jaque

y tener las fichas negras.

Vidal Cruz

Quiza

Tras

La cara de mujer

Se oculta una niña, lose…

También se que unos ojos no brillan gratis

Y que la pureza no

La enciman en paquete

Te veo pura

Y esta vez tal vez

No me equivoque

Como antes…

Es mejor

No recordar

Claro está,

Si algún día me digno

A hablarte al menos

Para preguntar la hora

No se pero es mas

Que la sencillez

Que reflejas

Pregunto

¿Quién habitara?

O…

¿Si en algún momento paso

Por dentro de tus cejas?

En algún pensamiento escurridizo

O…

Si e acompañado

Algún palpitar acariciando

Tu alma como la mía acaricia la tuya

Al chocar con tu mirada

Y…

Creo en dios porque

Siento el cielo entre mis manos

Al verte

Desearía robarle un abraso

Al libro que apresta para no soltar

Y penetrar más allá

De mis ideas en tu piel

Pura y blanca como ninguna otra

Y tú cabello de noche

Y tu opinión al amanecer

Después de besar

Hasta tú sombra en la leve claridad

De la luna.

Amor izquierda… paz medio… odio derecha

Quieres que te odie?

Si!!!!!

Ya lo has conseguido

Y a causa de ese odio

Escucho los latidos

Mas fuertes!

Mas punzantes!

Desangrase poco a poco

El corazón de amante

Latente,

Cortante,

Creyente

De un amor… ¿Puro?

Puro odio es el amor

Pues brota con sangre

Omnipresente en dos polaridades

Bato en tercera y exploro restante

Paz medio

Amor y odio

Aun paso

Y te odio y te amo

Y me das paz.

Después de odiarla

Quién diría que de ella

Fuese a enamorarme

Al principio paz, harmonía

Pero cayeron los disfraces

Y tu vudú

Pregunto?

Es el que hace que me envélese?

Prefiero dividirme en dos

Y se extinga

La parte que te ame.

manuel jose carrasquilla ospina.

miércoles, 8 de julio de 2009

Camino de Humo

En un día

Normal como hoy o ayer

Mañana antier no se

Que día pueda estar leyendo

O volverme a dirigir,

Al mismo ruido,

Sitio infectado

De nubes falsas

Malos y fuertes aromas

De seres extintos

Petrolizados fósiles

El mismo ingrediente que causa ruido fusiles

Y lagrimas de infantes

Mientras gastan el único

Hábitat suficiente

Para habitar amantes;

Lástima que este despierto…

Inhalo, suelto y aguanto

Un rato...

Tropiezo con el niño echo hombre

Sobre un colchón gris duro

Dormido con su botella de sopa

De zapatos

Y la indiferencia

O…

La costumbre de unas monedas

Para cambiar sistemas

Que van más allá

De la promesa política

En los carteles que parián

Las paredes urgidas

De arte,

Falta algo pregunto

Más allá de la estética

Del ombligo de la puta

Señora que gana honesta mente

El pan para su camada

De posibles asesinos que

Aun no se deciden a estudiar,

Y así como yo, hay treinta

Alcohólicos

Que opinan igual,

Ocupando el servicio

De jugadores profesionales

De ajedrez

Y o cuidadores de estatuas…

Esta vez, no quiero participar

De diálogos

Y no es cuestión de estatus

Pues no lo tengo ni lo imagino menos desearlo,

Solo que me canse de opinar

Y ver el mismo resultado

Quise construir

Y me separe para lograr

Algo,

Es irónico pretender un resultado diferente

Actuando de la misma

Forma…

Guerra igual más, guerra

Política más hambre

Paz igual cambio

Educación igual mejores seres…

Ahora, pienso en la responsabilidad

De construir un imaginario artístico diferente

A las condiciones esas

En las que estuve un día normal

Como hoy o ayer mañana antier

No sé.



Manuel José Carrasquilla Ospina

lunes, 15 de junio de 2009

Vanessa

Pour le plus trivial incident devient l'aventure, il est nécessaire et suffisant dire.

Jean Paul Sartre

Eran ya casi las 7:00 p.m., todavía llovía pero ya no con tanta fuerza y aun se sentía el frío. Como estaba tan tarde y ya era tan escasa la luz mis bastoncillos todavía no se calibraban y en vez de ver el rostro el rostro claro y definido, solo veía el “bulto”, no sabia quien venía ni a quien me encontraría.

Pase por un lugar por el que paso con cierta frecuencia y sin saber a que obedecía recordé a mis amigos del colegio, hace rato que no los veía ¿Qué será de ellos? Alejandro esta estudiando en la universidad, Johan también; de Edith no se nada y Vanessa aun sigue en el colegio. La última vez que la vi y que hablamos estábamos a unos cuantos pasos de este mismo lugar por el que pasaba ahora. Quería volver a verla, sabía que un sábado en la noche en la Villa del Aburrá lo más fácil era encontrarla, ya antes había hecho este mismo recorrido y no la encontré; si no la encontraba continuaría mi camino tranquilo, pues mi fin no era encontrarla.

Unos pasos más adelante logro reconocer un grupo de gente que parecía representar un pasaje de Tolkien, ella podría encontrarse con ellos ¿Quién sabe? No presté atención a quienes allí estaban, otro pensamiento cruzó por mi mente como una estrella fugaz: la poca luz que había y mis bastoncillos que ya se calibraban me permitieron ver una escultura en honor a unos obreros y vi que uno de ellos-no se si todos- trabajaba en sandalias, no en zapatos. ¿Como hace un obrero de la construcción para trabajar en sandalias? Se podría lastimar. Por un momento mis reflexiones se concentraron en el sistema laboral y en la marginación de clases. Así pasé por el lugar donde estaban aquellos muchachos, que se encontraban a mi izquierda, a mi derecha había un carro azul; ignoraba lo que de este podría venir.

“Andrés”, escuché que alguien gritó, no preste atención, no pensé que se pudiera referir a mí, este es un nombre muy común.

“Andrés” vuelvo a escuchar y esta vez reconozco una voz familiar. Era Vanessa o Vane, como solía llamarla. Cuando pensaba que la vería de nuevo, no la veía y cuando olvidaba que la encontraría, de un momento a otro me llama la voz de mi amiga que me regresaba a mis primeros pensamientos de la temprana noche.

No la extrañaba, no pasé por la Villa buscándola. Sí, hubo un momento en el que quería reencontrarla ¿Quién no quiere encontrarse de nuevo a sus amigos, con los que paso momentos-sino inolvidables- felices?

Vane, que se encontraba en el carro azul, salio corriendo a mi encuentro, yo logré avanzar dos pasos hacia ella y como presentido me abrasó y la abrasé, como os buenos amigos que somos.

Luego de las preguntas de rutina: “¿Qué ha hecho? ¿Qué más?” Se adelantó a decirme lo que yo me disponía a decirle en ese mismo momento: “me alegra verlo”. “A mí también me alegra verla” le conteste ¿Cómo no me iba a alegrar de verla? ¿Cuánto departimos ella y yo? ¿Cuántas clases le dí? ¿Cuánto extrañaba yo sus inocentes preguntas sobre historia? Ella me recordó su cumpleaños, ya casi se cumplían tres meses de la fecha y aun le debo el regalo tantas veces prometido. Conversamos un pequeño pero ameno rato hasta que ella me dice que se entrará, porque hace frío. Nos despedimos.

De mi subconsciente sale una nueva preocupación, un pensamiento que ocupa toda mi mente: el regalo atrasado. ¿Qué podría ser? Vane es una niña tan sencilla que no sé que regalo podría gustarle. Algo material puede ser, pero no. Durante varias horas estuve divagando entre miles de posibles regalos, pero ninguno cuadraba con ella ni con su estilo, un estilo tan libre, sin atamientos que es muy difícil hacer caer en estas trampas mentales modernas. La libertad de Vanessa me quitó el norte. Libertad ¡Claro! Ahí está la respuesta, en la libertad y en la cultura, la invitare a teatro. Solo falta que ella acepte.

Vidal Cruz

Ciclo

Escribir un poema

es muy simple

Y tan grande como ser pájaro

o árbol

Pero al árbol lo derriba el huracán,

el pájaro se diluye en el ocaso

y el poeta se convierte en estatua

de sal que el viento esparce

por doquier.

Y la rueda de la vida

Rueda, rueda, rueda

escribiendo a su paso un

poema simple

con las palabras árbol, pájaro y poeta.


JUAN RIVAS.

Llenar el pájaro de palabras...

Llenar el pájaro de palabras

y el poema de pájaros

para que al poema

se lo lleve el viento...

Y el pájaro baje

En forma de gotas

Contra mi ventana

Como en un canto de PERSE...

Y ser siempre ave

Aunque adentro

Arrecie la tormenta.

JUAN RIVAS.

Chef

1- Plato de luna

para el desprevenido transeúnte,

ojos de noche sobre un azul

mustio, especial,

para cenar estrellas.

2- Salsa de Willy de manera

elegante en algún bar lejano,

3- Servir todo sobre el

mantel del cielo

bordado de luceros

ebriedad, ... y una pizca

de mujer latina.





JUAN RIVAS.